NAVARRA PASA A SER CASTELLANA
Gracias a Dios que existen personas buenas, como Pascual Larunbe, quien, además de
invitarme al café, le recuerdan a uno fechas importantes, como la del 11 de junio de 1515. Aquel
día estaban reunidas en Burgos las Cortes de Castilla, compuestas por miembros de la
nobleza, el clero y las ciudades, y ante ellas compareció el duque de Alba, "artífice militar de la
conquista de Navarra" (según Esarte), para informar a los representantes de varios asuntos
relacionados con Navarra, siendo transmisor de las ideas del enfermo Fernando II.
Éste se había titulado también rey de Navarra, ya que sus planes primeros eran que este reino
se incorporara al de Aragón. El de Alba recordó que el Papa había dispuesto que Navarra
pasara a ser de Fernando "y pudiese disponer de él en vida o muerte, a su voluntad" por lo que
"daba dicho reyno de Navarra a la reyna doña Juana, nuestra señora y su hija y desde ahora lo
incorporaba e incorporó a la corona real de los reynos de Castilla..."; más adelante añadirá
"para siempre jamás". Desde aquel día, Navarra pasó a ser de Castilla. No se dice nada de los
Fueros (que Fernando II nunca juró) ni de lo insólito del caso en aquella época de que el
conquistador de un reino pudiera disponer de su sucesión como si fuera territorio suyo.
Fernando II tenía en la cabeza conquistar Navarra de manera efectiva y para siempre, acción
que tardaron en comprender los navarros de la época y que explica, en parte, que no hubiera
una sublevación general contra esta conquista. Tampoco hay que olvidar a los navarros que
antes, y ahora, siguen sirviendo a los invasores por su propio interés. Lo que no se puede
consentir es que se crean los únicos defensores de la Navarra auténtica.
Por Pedro Arrese
Diario de Noticias, 2002-06-11
