Pamplona. Cientos de personas recorrieron ayer por la mañana las calles del Casco Viejo pamplonés para celebrar de manera alternativa el día de Navarra. El acto fue organizado por noveno año consecutivo por Orreaga Fundazioa en colaboración con otras asociaciones culturales y grupos de dantzas. Así las cosas en el viejo reino, a las 12.00 horas del mediodía, mientras el acto institucional del Gobierno transcurría en Javier; Pamplona y sus gentes celebraban una fiesta que por su carácter popular fue bautizada como Nafarren Biltzarra (reunión de navarros).
Rodeados de familias, frente al Ayuntamiento de Pamplona comenzaron a desfilar los dantzaris con sus aliados naturales: las notas de los txistus, txirulas y panderos. Ortzadar, Iruña taldea y Muthiko Alaiak aportaron su brío en los giros y su entusiasmo para esta fiesta.
La ágil jota de Sangüesa, los fandangos y arin-arin dieron paso a los pegadizos ritmos de la marcha de Baja Navarra y puso a los dantzaris a desfilar hacia Mercaderes y la Estafeta. Al primer grito los joaldunak también se pusieron en marcha e hicieron tronar a buen ritmo los cencerros. Las fanfarres de los tres grupos de dantzas y los gritos de júbilo de los dantzaris invitaron al público a acompañarles en lo que se convirtió en un festival de color y música hasta llegar a la Plaza del Castillo.
Cientos de personas se sumaron a esta fiesta que tenía por lema en esta edición: De la conquista a la soberanía . Según relató Juan Barrio, secretario de Orreaga Fundazioa, el Nafarren Biltzarra trata de "hacer de contrapunto a los actos oficiales que organiza el Gobierno de Navarra, porque es una celebración partidista donde no se refleja la realidad social de Navarra. Creemos que debemos mostrar esa otra realidad y participar". Además, para Barrio el día de ayer también tenía un objetivo claro: "celebrar el Día de Navarra con una gran fiesta popular". Orreaga Fundazioa se creó hace 10 años y tiene por objetivo "recuperar la identidad navarra".
Karmele Galarza, también de Orreaga, hizo alusiones en su manifiesto a los nueve años que se lleva celebrando este acto sin ningún tipo de subvención y que "a lo largo de los siglos el amor a las libertades, costumbres, cultura e idioma en Navarra han chocado y chocan con los intereses de los conquistadores, los estados español y francés". Pidieron que "los anhelos de navarros insignes" como Campión, Olóriz o Iturralde de la Asociación Euskara "se materialicen en realidades políticas y culturales sin tutelas". Galarza aseguró que "con ilusión sabemos que la perseverancia de los pueblos por mantener su dignidad e identidad hará que Navarra también conozca una etapa donde seamos dueños de nuestro futuro".
En la Plaza del Castillo, además de bailes y deporte rural, actuó el cantautor Gartxot y el acordeonista Enrique Zelaia -que celebraba el 50 aniversario de su primera actuación en Pamplona- e interpretó el himno de Navarra y piezas populares . Y por supuesto, para terminar, el sustento básico: un pincho de txistorra y tinto. Aunque se terminaron bien pronto las raciones, porque era de esperar que una gran "reunión de navarros" tuviese un apetito insaciable

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